miércoles, 20 de octubre de 2010

UN NUEVO REGALO


Querido hijo Rafa, este sábado día 16 de octubre subimos, porque tu hermana Cristina tenía muchas ganas, ya que desde marzo no había ido a Cardeña, curiosamente ese día fue el que mamá encontró “el trocito de cielo” con que nos obsequiaste. Bueno como te contaba estuvimos plantando unos arbolitos en “tu bosquecito”, entre ellos Raúl plantó unas encinas que habían salido de las bellotas recogidas del árbol que está en la loma donde partiste hacia tu cielo. Cuando llegamos vimos muchos vehículos y entre ellos varios de Medio Ambiente, pensamos que habría alguna conferencia y al pasar hacia donde está tu monolito, observamos que en uno había tres o cuatro perros y no sabíamos el por qué de su presencia allí.
Tras plantar los arbolitos y dirigirnos a la salida vimos que el motivo de la presencia de estos perros pertenecían a la unidad canina de detección de veneno que se utiliza en algunas fincas con un propósito perverso y que tantas muertes causa entre la fauna de ese lugar y estaban haciendo una exhibición. La verdad es que quedamos maravillados de la actuación de estos perros, para ellos es un juego y su única recompensa es morder y jugar con una especie de trapo que su adiestrador les muestra tras realizar su labor. Imagínate nuestra sorpresa cuando el Director del Parque nos invitó a una suelta de rapaces por parte de miembros del CREA de los Villares, lugar que tú bien conoces, que iba a tener lugar en una finca propiedad de Medio Ambiente, cerca de la Aldea del Cerezo, también estaba allí Ana Mª, la técnica del Parque que siempre nos ha mostrado su cariño y de una gran humanidad. No sabíamos nada, otra casualidad, una más. Cómo es posible que las dos últimas visitas a Cardeña de tu hermana Cristina coincidan con hechos así.
Nos dirigimos con ellos a esta finca y tras una explicación por parte de un miembro del CREA del motivo por el que estas aves hubiesen ido a parar a este Centro y de algunas particularidades de las mismas. Se soltaron: un buitre leonado, un halcón abejero, un milano y cuatro cernícalos primilla. Te puedes imaginar la sensación que tuvimos al ver a estas magníficas aves tan de cerca. Pero “la casualidad” nos tenía reservada otra magnífica e irrepetible sorpresa, cuando llegó el turno de dar suelta al primer cernícalo primilla, por cierto una hembra, el Director del Parque llamó a tu hermana para que fuese ella la encargada de hacerlo, imagínate lo que sentimos, una de tus aves favoritas puesta en libertad por tu hermana.
Me pasaron tantas cosas por la cabeza, primero pensé que nuevamente nos obsequiabas con otro magnífico regalo, recordé la sensación tan dolorosa que tuvimos al dejarte ir y sentí de nuevo que un ser libre volvía a donde pertenecía, que fuese tu hermana con su Gemita las que lo soltasen, en fin tantas sentimientos en ese momento en que el pequeño halcón sale de sus manos y tras unos segundos alza el vuelo hacia el cielo y se pierde entre las encinas. Dejas de verlo pero tu corazón lo sigue y piensas que ahora es feliz y libre que nada lo tiene prisionero y es entonces cuando atisbas a entender que un ser vuelve a su lugar, aunque te duela el dejarlo ir y dejar de verlo con tus ojos, no así de amarlo con tu corazón, cuando sientes un poco de consuelo y te dices que ha vuelto a su cielo. Un beso de mamá y mío.

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