lunes, 15 de agosto de 2011

LIBRE, SIN CADENAS


Hola querido hijo, tú bien sabes que con este tiempo hay que salir al campo muy temprano, una de esos días en los que decidí salir a fotografiar así lo hice, apenas salir del coche para hacer un poco de tiempo hasta que las primeras luces permitan sacar alguna foto, a escasos pasos de mí sentí un canto conocido y un revoloteo, al darme la vuelta estaba allí a escasos pasos de mi, posado como está en la foto, mirándome fijamente, no es la primera vez que este pequeño petirrojo me ronda, pero nunca tan cerca como hoy, me tomé unos instantes para poder disfrutar de su presencia, lo que más me llamó la atención fueron sus ojillos negros llenos de vida y el poco temor que mostraba ente mi presencia, tanto es así que pude acercarme a recoger la cámara, volver a acercarme y poderlo fotografiar. En cierta forma se ha convertido en “mi compañero” porque he visto en él la misma libertad que te embargaba como cuando salíamos juntos al campo, que te sentías sin cadenas, tus grandes ojos negros brillaban de alegría. Así que este pajarillo me ha recordado a ti y las veces que me visita me da una gran alegría. Creo que parte de tu esencia está en estos seres. Un beso muy fuerte.

domingo, 14 de agosto de 2011

RAFA




Rafa


Tengo el armario de un “ángel” en mi casa,
de vez en cuando lo abro y huelo su aroma,
tengo un ángel que de vez en cuando me visita
y me deja alguna pluma que se le cae de las alas...

jueves, 4 de agosto de 2011

POSTURITAS


Querido hijo Rafa, hoy te quiero enseñar este pájaro que habita en lugares muy queridos y conocidos para ti, lo he podido observar y fotografiar en Los Villares y en Cardeña, sí es un trepador azul. Quiero que esté aquí porque me recuerda mucho a algunos rasgos tuyos, es muy inquieto, observándolo en la corteza de los árboles no para un momento recorriéndola una y mil veces de arriba abajo en un corto espacio de tiempo, además es sorprendente su agilidad, tan pronto está cabeza arriba como al revés. Pero lo que más me sorprendió es que en un instante cesa en su actividad y se queda parado como si fuese de piedra, adaptando una postura especial, haciendo gala de una fuerza increíble para mantenerse así, es como cuando tú de repente hacías tus maravillosas poses, ya sabes y nos quedábamos todos mirándote y tú te sentías el centro del universo. No te rías, mira bien este pequeño pájaro y en ese brevísimo instante en que para, a mí me recuerda a ti. Te quiero, “posturitas”. Un beso muy grande de mamá, tus hermanas y sobrinillas.