martes, 30 de noviembre de 2010

YA ESTÁ AQUÍ


Querido hijo Rafa, ya tenemos aquí a tu segunda sobrina, su nombre es GEMA ya sabes los motivos, como cuando vino Irene nos ha dado a mamá y a mí mucha alegría, sobre todo por ver que tanto tu hermana Cristina como la niña están bien. No entraré en eso de los parecidos pero ya has escuchado los comentarios de tu hermana y estarás muy contento. Otra casualidad más, nació un día 25, sabes por qué lo digo. Cristina nos comentó que alguien la acompañó desde el quirófano hasta la habitación, sólo darte las gracias. Un beso muy fuerte.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

TU PRESENCIA


Rafa hijo, hasta hoy no he querido narrar las casualidades” que nos vienen sucediendo desde hace ya bastante tiempo, pero son tantas y tan especiales que aunque me deje alguna atrás me gustaría contarlas aquí: las primeras están relacionadas con los ciervos que se aproximaron hacia los que fuimos a dejarte libre. Nuestro querido perro Tuno, cuando te fuiste no cesaba de ir a tu habitación, sentarse en ella, estar así largo rato y mirar hacia el techo de la misma, sabes que él no iba a los dormitorios sin embargo esta actitud la repitió durante bastantes días. Los gatos de tu hermana Cristina mantuvieron un comportamiento poco habitual bufando y sin ser capaces de entrar a determinados lugares. Recuerdo también el cernícalo primilla que estuvo posándose en el saliente de nuestro balcón, así como la visita, inusual hasta entonces, de verderones también en el balcón, ahora es un mosquitero quien nos visita. Desde los primeros días aparecieron y siguen apareciendo plumas por algunos lugares de casa, no sabiendo de dónde proceden. Otro hecho es la cantidad de mariposas que no sólo en el campo casi nos rozan sino las que intentan entrar en casa, ayer vimos una que yo no había visto antes, darse en varias ocasiones con los cristales intentando entrar. También la golondrina que nos visitó dentro de casa, en años anteriores esto no había sucedido nunca. También recuerdo porque fue al principio, las dos águilas en Cardeña que aparecieron y se quedaron dándonos vueltas y haciendo llamadas apenas pusimos tu música favorita. He de destacar el meteorito que encontró mamá muy cerca de tu loma, así descubrir que una manada de ciervos duerme y permanece junto a tu árbol. Los abejarucos que también sólo los hemos visto cerca de allí y no en otros lugares. Las huellas al parecer de zorro que pasan también junto a tu loma. Las cigüeñas que anidaron en el Centro de Visitantes justo cuando pusimos tu monolito y nunca lo habían hecho. El petirrojo que últimamente nos acompaña cuando vamos a plantar algún arbolito y permanece a nuestro lado o bien en tu monolito mirándonos. Por último y no porque lo hayamos notado recientemente, el olor tan intenso a campo, una mezcla de romero y plantas aromáticas que a veces notemos en casa, huele igual que cuando venías de trabajar en algún sendero.

Rafa, después de tantas casualidades y seguro que alguna me habré pasado, estamos convencidos que son pequeños detalles de tu presencia, de tu querer decirnos que sigues de alguna forma a nuestro lado y lo haces con hechos que nos son gratos. Gracias Rafa, seguiremos reconociendo estas señales de TU PRESENCIA. Un beso fuerte de mamá y mío.

lunes, 8 de noviembre de 2010

JUNTO A TI


Querido hijo Rafa, hace ya unos días y por estar más cerca de ti, bueno mejor dicho por estar en uno de los lugares que a ti tanto te gustan como es Cardeña, porque cercano a nosotros te sentimos siempre y en cualquier sitio, estuvimos pasando el día entre la Aldea del Cerezo, bueno ya nos viste pasear por el sendero, estar en tu loma, seguir el curso del arroyo Rabiavacas y después pasamos la noche y día siguiente en la Venta del Charco y visitando el sendero de Vuelcacarretas que no conocíamos, aunque ya sabes que sentimientos nos invadieron esos días, creo que a mamá y a mí nos vino bien estar por allí. En cierta manera nuestros ojos se llenan con parte de lo que tú viste, nuestros pasos posiblemente pisen por donde tú caminaste, así con cada mirada y con cada paso te imaginamos junto a nosotros, dejándonos atrás con tu larga zancada pero deteniéndote de cuando en cuando para ver si te seguíamos y estábamos bien. Rafa sigue tu paso, nosotros vamos despacito pero como antes no dejes de mirarnos y cuidar de nosotros, no te preocupes vamos contigo aunque te nos hayas adelantado, pero te seguimos sintiéndote delante de nosotros y eso nos hace un poco más llevadero nuestro caminar.
Sabemos que en cualquier recodo estarás esperándonos, con tu mirada puesta en nosotros, con una sonrisa de oreja a oreja y diciéndonos: “pues sí que vais despacio”. Rafa hijo, un beso muy fuerte, que tu zancada larga y ligera te lleve a tu cielo, allí nos veremos.