Hola de nuevo, Rafa. Como tú hay seres muy especiales que
dejan una huella imborrable dentro de nosotros por muchos motivos, bien sea por
su belleza, su espíritu indomable, la fuerza que transmiten, por ser únicos.
Cuando alzan el vuelo, te invade la tristeza porque te sabe a tan poco el tiempo
que has tenido para contemplarlos, para disfrutarlos. En el fondo sabes que ese
tiempo es fugaz y por eso son tan especiales, no los puedes retener, aparecen
en tu vida, sientes que son irrepetibles pero también que partirán con el
viento. No sabemos por qué, pero siempre quedan en nuestros corazones. Intento
no tener tristeza cuando siguen su camino, intento sentirme feliz, muy feliz de
haberlos podido contemplar, de que se hayan cruzado en mi camino. Siguen su
camino, sólo se me han adelantado, sé que algún día volveré a verlos, con otros
ojos, con los del alma. Pasan fugaces, como si no fuesen de aquí, sólo como para darnos a
entender que hay otra belleza y que a muy pocos como a tus hermanas, a mamá y a
mi nos ha sido permitido el tenerla. Que tus alas batan fuerte, que el viento
te guie, que tu luz nos acompañe y nos enseñe el camino para reencontrarnos. Se me olvidaba, gracias por el martín. Un
beso muy fuerte, hijo.
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